El mercado corrige tras el desplome del lunes
Los precios del petróleo volvieron a retroceder el martes, aunque con movimientos más moderados después de la fuerte caída registrada en la sesión anterior. Los inversores permanecen atentos a los detalles de un acuerdo de paz provisional entre Estados Unidos e Irán, que podría permitir la reapertura del Estrecho de Ormuz.
El lunes, el Brent y el WTI habían perdido cerca de un 5% tras el anuncio de un entendimiento preliminar entre Washington y Teherán. Ese pacto extendería durante otros 60 días el alto el fuego anunciado en abril y desbloquearía una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Brent y WTI siguen bajo presión
A las 11:09, hora española, los futuros del crudo Brent para agosto, referencia internacional del petróleo, bajaban un 2,1% hasta los 81,41 dólares por barril.
Los futuros del West Texas Intermediate de Estados Unidos para julio caían un 2,4% y se situaban en 78,83 dólares por barril.
Se reduce la prima de riesgo geopolítico
La venta masiva del lunes eliminó buena parte de la prima de riesgo que se había acumulado durante el conflicto en el Golfo. Tanto el Brent como el WTI cerraron en sus niveles más bajos desde marzo.
El foco del mercado se ha desplazado ahora desde el anuncio político hacia la ejecución práctica del acuerdo. Los operadores quieren saber cuándo se aplicará el pacto y cuánto tardarán las exportaciones de crudo en regresar a volúmenes normales.
Trump apunta al viernes para Ormuz
Trump ha señalado que el Estrecho de Ormuz podría estar completamente reabierto el viernes. Ese mismo día, representantes de Washington y Teherán tienen previsto reunirse en Suiza para la firma formal del acuerdo de paz provisional.
La reapertura del paso marítimo sería clave para estabilizar los flujos de energía, aunque los analistas advierten que el proceso no dependerá únicamente de la firma del documento.
Aún persisten dudas operativas
A pesar de la reacción positiva inicial del mercado, la incertidumbre continúa. Persisten preguntas sobre la seguridad marítima, los costes de los seguros y la capacidad de los buques detenidos o desviados para volver rápidamente a sus rutas habituales.
Varias instituciones han advertido que reconstruir inventarios y normalizar las rutas de transporte podría requerir semanas o incluso meses.
La OPEP rebaja su previsión de demanda
El contexto de demanda también pesa sobre el mercado. La semana pasada, la OPEP redujo por segundo mes consecutivo su previsión de crecimiento de la demanda mundial de petróleo para 2026.
El cártel petrolero espera ahora que el consumo global aumente en torno a 970.000 barriles diarios el próximo año, frente a la estimación anterior de 1,17 millones de barriles diarios. La revisión refleja unas perspectivas de consumo más débiles.
Riesgo de nueva volatilidad
Durante el cierre del Estrecho de Ormuz, las reservas se redujeron de forma significativa. Por eso, cualquier retraso en la reapertura o cualquier contratiempo en las negociaciones podría reactivar las preocupaciones sobre el suministro.
Mientras el mercado espera señales más claras desde Suiza, los precios del crudo seguirán condicionados por el equilibrio entre alivio geopolítico, capacidad logística y dudas sobre la demanda mundial.

