Sanz endurece sus críticas al Ministerio
La Junta de Andalucía ha elevado el tono contra el Ministerio de Sanidad por la aprobación del nuevo Estatuto Marco y por la falta de avances en el conflicto con los profesionales sanitarios.
Antonio Sanz, consejero en funciones de Sanidad, Presidencia y Emergencias, sostiene que la ministra se ha quedado sin apoyos en la defensa de una norma aprobada, según afirma, sin consenso suficiente con sindicatos, profesionales y comunidades autónomas.
Un Consejo Interterritorial sin avances
Las críticas se produjeron después de la reunión extraordinaria del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.
Sanz lamentó que los ministros de Hacienda y Función Pública no participaran en el encuentro, pese a que había solicitado su presencia por la dimensión económica y laboral del conflicto.
El representante andaluz calificó la reunión de decepcionante y aseguró que no sirvió para acercar posiciones ni ofrecer soluciones concretas.
Andalucía reclama una negociación real
La Junta exige al Ministerio que reabra un diálogo efectivo con los profesionales sanitarios y sus representantes.
Según Sanz, la falta de acuerdos está llevando al sistema hacia una nueva huelga, cuyos efectos recaerán sobre las comunidades autónomas y, especialmente, sobre los pacientes.
Los sindicatos han anunciado movilizaciones entre el 15 y el 19 de junio.
Las autonomías muestran su rechazo
Sanz aseguró que el Ministerio ha quedado aislado dentro del Consejo Interterritorial.
Como prueba, señaló el comunicado conjunto transmitido durante la sesión por Alberto Martínez, consejero de Salud del País Vasco, en representación de las comunidades autónomas.
Según la interpretación de la Junta andaluza, el documento demuestra que existe un rechazo generalizado a la manera en que el Gobierno ha gestionado el Estatuto Marco.
El conflicto continúa abierto
La aprobación de la norma por el Consejo de Ministros no ha puesto fin a la disputa con los profesionales, según el Ejecutivo andaluz.
Sanz reclama medidas estructurales y mantenidas en el tiempo para afrontar los problemas que afectan al conjunto del Sistema Nacional de Salud.
Faltan profesionales y aumentan las jubilaciones
Entre las principales dificultades, Andalucía destaca el déficit de trabajadores sanitarios y el creciente número de jubilaciones.
También señala el impacto de la cronificación de las enfermedades y del envejecimiento de la población, factores que incrementan la demanda asistencial y la presión sobre los servicios públicos.
Sanz sostiene que las comunidades llevan años advirtiendo sobre estos desafíos sin recibir una respuesta estatal suficiente.
La responsabilidad corresponde al Estado
El consejero recordó que el Estatuto Marco es una norma básica de ámbito estatal.
Por ello, su aprobación, modificación y desarrollo corresponden al Ministerio de Sanidad, aunque posteriormente las comunidades tengan que aplicar buena parte de sus disposiciones.
La Junta rechaza que el Gobierno central traslade a las autonomías la responsabilidad por el bloqueo de la negociación.
Choque por la responsabilidad de la huelga
La ministra había afirmado que las comunidades autónomas tienen la capacidad de poner fin a las huelgas médicas.
Sanz respondió que las protestas se dirigen contra el Ministerio y que la negociación permanece bloqueada por la falta de escucha, diálogo y acuerdos por parte del Gobierno central.
Un coste de más de 173 millones
Andalucía cifra en más de 173 millones de euros el impacto económico de las anteriores convocatorias de huelga.
Según los datos aportados por la Junta, las movilizaciones provocaron la suspensión de más de 1,3 millones de actos sanitarios.
Miles de citas canceladas cada jornada
Cada día de huelga se habrían cancelado, de media, más de 60.000 citas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas.
La administración andaluza advierte de que estas interrupciones agravan las listas de espera y retrasan la atención que necesitan los ciudadanos.
Más presión ante la nueva convocatoria
La protesta anunciada para junio vuelve a situar a las comunidades ante el riesgo de nuevas cancelaciones y un fuerte coste organizativo y económico.
Andalucía insiste en que el Ministerio debe alcanzar un acuerdo antes de que el conflicto vuelva a afectar a la asistencia sanitaria.
La Junta exige acuerdos inmediatos
Sanz concluyó reclamando más negociación y menos reuniones sin resultados.
Para el consejero, la sanidad pública no puede seguir soportando un enfrentamiento institucional que mantiene abiertas las huelgas y traslada sus consecuencias a profesionales, administraciones autonómicas y pacientes.

