Un estreno positivo en el Mercado Continuo
Las acciones de TSK cerraron su primera jornada en Bolsa con una subida del 4,95%, hasta situarse en 5,30 euros por título. El precio quedó por encima de los 5,05 euros fijados en la colocación inicial, nivel que implicaba una capitalización de 582 millones de euros.
El valor de mercado de la ingeniería asturiana alcanzó así los 611 millones de euros al cierre de la sesión. Durante las primeras horas de negociación, el impulso fue incluso mayor, con avances cercanos al 10% y un máximo intradía de 5,54 euros por acción.
Una OPS colocada en la parte alta del rango
La compañía fijó el precio de su oferta pública de suscripción en 5,05 euros por acción, la parte alta del rango previsto, que iba de 4,45 a 5,05 euros. La operación contemplaba hasta 172,5 millones de euros y aproximadamente 34,2 millones de acciones.
TSK comenzó a cotizar este miércoles en el Mercado Continuo, en los parqués de Barcelona, Bilbao, Madrid y Valencia, mediante el sistema de interconexión bursátil y bajo el código “TSK”. El tradicional toque de campana tuvo lugar a las 12.00 horas.
Segunda incorporación del año a la Bolsa española
Con su debut, TSK se convierte en la segunda empresa que se incorpora a la Bolsa española en lo que va de año, después de Arteche, y en la sexta compañía que se suma a los mercados de BME en 2026.
Juan Flames, consejero delegado de BME, destacó que la operación lanza un mensaje sobre las ventajas de cotizar, incluso en un contexto de incertidumbre geopolítica. Entre esos beneficios mencionó la reputación, el acceso recurrente a financiación y la mayor visibilidad ante inversores nacionales e internacionales.
Una compañía ligada a la transición energética
TSK se presenta ante el mercado como una tecnológica global de ingeniería centrada en transición energética, digitalización, descarbonización, infraestructuras eléctricas y tratamiento de minerales críticos. La compañía acumula 40 años de trayectoria y experiencia en más de 50 países.
Su consejero delegado, Joaquín García Rico, afirmó que salir a Bolsa era el siguiente paso natural por el volumen y tamaño alcanzados por la empresa. También subrayó que el momento era adecuado pese a las tensiones geopolíticas, por la demanda esperada en los sectores donde opera.
Control familiar e inversores diversificados
La familia fundadora mantiene su compromiso de largo plazo y su intención de conservar el control de la compañía. Rafael Del Castillo Bermejo, director general de Estrategia y Desarrollo Corporativo, explicó que la empresa ha logrado una base de inversores amplia y diversificada.
Según la compañía, ningún inversor supera el 3% del capital y muy pocos se acercan a ese umbral. TSK también destacó la sobredemanda registrada durante el proceso y aseguró que los inversores actuaron como un termómetro positivo durante las reuniones previas al debut.
Sin dividendo hasta 2029
TSK no prevé definir una política de dividendo durante los próximos tres años. La compañía espera fijarla a partir de 2029, priorizando por ahora el refuerzo de su patrimonio neto y la aceleración de su plan estratégico de crecimiento orgánico.
La ampliación de capital ejecutada ascendió a 149,99 millones de euros mediante la emisión de 29.702.970 nuevas acciones. Los fondos se destinarán a reforzar la flexibilidad financiera, impulsar la expansión industrial y crecer en mercados clave como Europa, Norteamérica y Oriente Medio. Para los inversores, el debut de TSK ofrece exposición a tendencias de largo plazo como energía estable, descarbonización industrial, redes eléctricas y minerales críticos.

