Un impuesto estatal para patrimonios elevados
Sumar ha presentado en el Congreso una proposición de ley para crear un Impuesto de las Grandes Herencias y Donaciones, de titularidad estatal, dirigido exclusivamente a transmisiones patrimoniales de alto valor.
La iniciativa busca corregir las grandes diferencias fiscales entre comunidades autónomas, especialmente en aquellas regiones donde las bonificaciones del Impuesto de Sucesiones y Donaciones permiten que los grandes patrimonios apenas tributen.
Madrid y Andalucía, en el centro del debate
El grupo parlamentario señala directamente a comunidades como Madrid y Andalucía, donde las bonificaciones del 99% reducen de forma muy significativa la cuota a pagar por las grandes herencias.
Según Sumar, estas rebajas benefician sobre todo a los altos patrimonios, mientras que las herencias de menor cuantía ya suelen quedar protegidas por mínimos exentos existentes en todas las comunidades autónomas.
Un mínimo común de equidad fiscal
La propuesta tiene un doble objetivo. Por un lado, complementar el actual Impuesto de Sucesiones y Donaciones mediante un mínimo común de equidad fiscal en todo el Estado.
Por otro, impedir que las transmisiones patrimoniales de gran valor queden prácticamente exentas por efecto de bonificaciones regionales consideradas desproporcionadas.
Solo afectaría a más de un millón de euros
El nuevo impuesto tendría un umbral exento de un millón de euros por persona beneficiaria, neto de deudas. Esto significa que solo se aplicaría a herencias, donaciones o seguros de vida que superen esa cantidad.
Carlos Martín Urriza, responsable de políticas económicas de Sumar, defendió que el diseño protege la transmisión familiar ordinaria y limita el tributo a los grandes patrimonios.
Sin doble imposición
Para evitar la doble imposición, quienes deban pagar el nuevo tributo podrán descontar la parte ya abonada en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones autonómico.
Si una comunidad ha bonificado casi por completo el impuesto autonómico, la deducción será mínima y el ingreso acabará en la Hacienda estatal. Sumar compara este mecanismo con el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas, avalado por el Tribunal Constitucional.
Herencias, donaciones y seguros de vida
El impuesto afectaría a herencias, donaciones y transmisiones lucrativas entre vivos equiparables, así como a seguros de vida que superen el umbral de un millón de euros.
En la práctica, solo pagarían los beneficiarios que reciban más de esa cantidad, y únicamente por la parte que exceda el millón. Además, podrían deducirse lo ya pagado en su comunidad autónoma.
Tipos progresivos desde el 7,65%
La estructura propuesta replica la lógica del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, pero aplicando los tramos a partir del millón de euros exento.
La cuota hasta esa cantidad sería inexistente. A partir de ahí, el impuesto funcionaría con una escala progresiva que comenzaría en el 7,65% y alcanzaría un tipo marginal del 34% para herencias o donaciones superiores a 1,8 millones de euros.
Recaudación estimada de 3.000 millones
Según los cálculos de Sumar, el nuevo tributo podría recaudar unos 3.000 millones de euros adicionales, duplicando los ingresos actuales del impuesto sobre el patrimonio.
El grupo estima que lo pagarían alrededor de 6.500 contribuyentes en toda España, todos ellos beneficiarios de herencias millonarias o multimillonarias. Para Sumar, el objetivo es evitar que la competencia fiscal entre comunidades siga reduciendo la aportación de los patrimonios más elevados al sostenimiento de los servicios públicos.

