Las hipotecas marcan su mejor arranque desde 2011

El mercado resiste pese a la ralentización

El mercado de la vivienda en España ha mostrado señales de cierta ralentización en el inicio del año, con menos compraventas que en el ejercicio anterior. Sin embargo, esa pérdida de velocidad no se está trasladando al mercado hipotecario.

Durante el primer trimestre de 2026 se firmaron 131.554 hipotecas para la compra de vivienda, según los datos del Instituto Nacional de Estadística. La cifra supone un incremento del 9,7% respecto al mismo periodo del año anterior y marca el mejor primer trimestre desde 2011.

Marzo consolida el buen inicio de año

El avance se explica por una mejora continuada en enero, febrero y marzo frente a los mismos meses de 2025. El tercer mes del año cerró con 46.661 hipotecas firmadas, casi 4.000 más que un año antes.

Ese dato convierte a marzo de 2026 en el segundo mejor marzo desde 2010. Los registros de este año solo encuentran comparación en los niveles observados hace 15 años, cuando el mercado aún arrastraba la inercia de la burbuja inmobiliaria.

El importe medio también sube

El importe medio de las hipotecas constituidas en marzo alcanzó los 174.132 euros, un 10,1% más que en 2025. Este aumento refleja que las viviendas siguen encareciéndose y que los compradores necesitan préstamos cada vez más elevados.

También influye que los tipos hipotecarios se han mantenido relativamente favorables hasta marzo. El interés medio de las hipotecas constituidas ese mes fue del 2,84%, frente al 2,97% registrado un año antes.

Un mercado distinto al de hace 15 años

Aunque los datos actuales recuerdan a los niveles de 2010 y 2011, el contexto es muy diferente. Entonces, la actividad todavía era elevada por la resaca de la burbuja inmobiliaria, pero la tendencia era claramente descendente.

Tras el estallido de la burbuja entre finales de 2007 y 2008, el mercado se contrajo año tras año hasta tocar fondo entre 2013 y 2014. La recuperación comenzó en 2015 y se aceleró con fuerza después del bache provocado por la pandemia.

Conseguir hipoteca es más difícil

Otra diferencia clave es el cambio normativo vivido tras la Gran Recesión. La eliminación de incentivos fiscales, como la deducción por compra de primera vivienda a partir de 2013, redujo los estímulos a la demanda.

Además, la banca endureció las condiciones para conceder préstamos, limitando los importes en función del valor de las viviendas y de la solvencia del comprador. Por eso, en términos generales, acceder hoy a una hipoteca es más exigente que hace tres lustros.

La crisis de acceso sostiene la demanda

El crecimiento actual no se apoya tanto en estímulos fiscales como en la crisis de acceso a la vivienda que atraviesa España. La demanda sigue mostrando fuerza, mientras el alquiler se vuelve cada vez más difícil y caro.

Esta tensión favorece que la firma de hipotecas resista incluso en un mercado cada vez más inaccesible. Hasta marzo, la estabilidad de los tipos también ha contribuido a sostener la actividad, con un interés medio que apenas varió entre enero y marzo.

El BCE puede añadir más presión

El Banco Central Europeo acordó a finales de abril mantener los tipos en el 2%, encadenando su séptima pausa consecutiva. Sin embargo, el organismo endureció el tono y dejó abierta la puerta a posibles subidas.

Si el BCE decide elevar los tipos para contener la inflación derivada de la guerra de Irán y la crisis energética provocada por el cierre del estrecho de Ormuz, el mercado inmobiliario español podría enfrentarse a una presión adicional.

Madrid, Cataluña y Andalucía lideran

El aumento de las hipotecas en el primer trimestre tuvo un alcance casi generalizado. Solo cinco comunidades firmaron menos préstamos que el año anterior: País Vasco, Castilla y León, Canarias, La Rioja y Baleares.

Entre las regiones que crecieron, la Comunidad de Madrid lideró el avance con 3.506 hipotecas más. Le siguieron Cataluña, con 2.618 más, y Andalucía, con 2.589 más.

Navarra destaca en términos relativos

En términos porcentuales, Navarra registró el mayor incremento, con un avance del 35,9%, seguida de Madrid, con un 20,9%, y Castilla-La Mancha, con un 17,8%.

En el lado contrario, Castilla y León sufrió el mayor retroceso relativo, con una caída del 7,6%, ligeramente por delante del País Vasco, que bajó un 7,5%, y de Canarias, con un descenso del 6,3%. El arranque de 2026 confirma así un mercado hipotecario todavía resistente, pero cada vez más condicionado por el precio de la vivienda, los tipos de interés y la incertidumbre económica internacional.