La IA redefine el asesoramiento financiero

Palma reúne al sector asesor español

Palma de Mallorca se convirtió durante tres días en el centro del asesoramiento financiero en España con la IX edición de EFPA España. Más de 800 profesionales participaron en un encuentro donde se debatió sobre renta fija, renta variable, mercados emergentes y gestión pasiva.

Sin embargo, la inteligencia artificial fue el tema dominante del congreso. La tecnología ocupó buena parte de las ponencias, talleres y conversaciones informales, confirmando que el sector financiero considera la IA uno de los mayores retos y oportunidades para la profesión.

La IA se impone en la agenda

El jueves, jornada central del evento, la inteligencia artificial protagonizó cerca de la mitad del programa entre ponencias y mesas redondas. También apareció en las intervenciones de Carlos San Basilio, presidente de la CNMV, y de Santiago Satrústegui, presidente de EFPA España y presidente y consejero delegado de Abante Asesores.

El viernes, con un enfoque más práctico, la IA fue todavía más visible. Muchos de los talleres se centraron en su aplicación al asesoramiento financiero y fueron, además, los más concurridos. La conclusión fue evidente: los asesores no quieren quedarse atrás en una transformación que ya está cambiando la relación con el cliente.

Los clientes avanzan, pero buscan confianza

Las cifras muestran una adopción creciente. Según un estudio de Natixis IM, el 56% de los millennials y el 48% de la generación X cree que el asesoramiento basado en IA mejorará los resultados de inversión. Un porcentaje similar considera probable utilizar consejos financieros de su agente generativo de confianza.

Pero la confianza sigue siendo el punto decisivo. El mismo informe señala que el 90% de los millennials y el 91% de la generación X son más propensos a confiar en sus asesores financieros que en la inteligencia artificial. Para Satrústegui, ahí aparece la gran oportunidad del asesor: cuando el cliente ya haya comparado productos con IA, seguirá necesitando hablar con alguien con criterio, experiencia y capacidad para acompañar sus dudas.

El asesor que use IA tendrá ventaja

El mensaje del congreso fue claro: adaptarse ya no es opcional. Álex Rayón, CEO de Brain & Code, mostró en tiempo real cómo ChatGPT podía ayudar a construir un ejemplo de planificación financiera y composición de cartera según distintos perfiles de riesgo.

La demostración no buscaba validar cada propuesta técnica, sino mostrar la velocidad y amplitud de posibilidades que la IA pone al alcance de inversores, ahorradores y asesores. Gonzalo Rengifo, de Pictet Asset Management, resumió el nuevo paradigma con una idea directa: un asesor con IA es mejor que un asesor sin IA.

Más eficiencia y menos brecha de asesoramiento

El sector empieza a ver la IA como una herramienta para ampliar la capacidad de servicio. Ben Goss, CEO y cofundador de Dynamic Planner, explicó que en Reino Unido el uso de IA en firmas de asesoramiento ha pasado del 25% al 40% en solo un año.

Para Goss, la tecnología puede ayudar a cerrar la brecha de asesoramiento, permitiendo atender a jóvenes o patrimonios menores que antes no eran rentables bajo modelos tradicionales. Fabrizio Zumbo, de Vanguard, añadió que la IA puede romper el límite operativo del asesor, tradicionalmente condicionado por el número de relaciones de confianza que puede gestionar de forma efectiva.

El valor humano seguirá siendo diferencial

Los expertos insistieron en que la inteligencia artificial no llega necesariamente para reemplazar al asesor, sino para amplificar sus capacidades. Silvia García Ledesma, de Banco Santander, defendió que la IA permitirá reducir tareas operativas y devolver al asesor su función más valiosa: acompañar al cliente en sus dudas, emociones y decisiones complejas.

El diferencial estará en la gestión emocional. Según Vanguard, el beneficio anual percibido por el inversor español al estar asesorado alcanza el 5,8%, y el 73% de los clientes que abandonan a su asesor lo hacen por fallos en la relación personal o por sentirse desatendidos, no por rentabilidad. En ese contexto, la IA hará los cálculos, pero el asesor deberá aportar criterio, confianza y behavioral coaching para evitar decisiones impulsivas en momentos de volatilidad.