Sabadell afronta relevo con menor beneficio

Un cambio de etapa tras la opa fallida

Banco Sabadell afronta una semana clave con la salida de César González-Bueno como consejero delegado, tras haber sido una de las figuras centrales en la defensa de la entidad durante la opa hostil fallida de BBVA. Su relevo llega con el banco reafirmando los objetivos del plan estratégico diseñado en plena batalla corporativa.

Está previsto que Marc Armengol sustituya a González-Bueno tras la junta de accionistas del miércoles, una vez obtenido el visto bueno del Banco Central Europeo. El cambio de liderazgo se produce en un momento de transición para la entidad, que mantiene su promesa de distribuir 6.450 millones de euros en dividendos entre 2025 y 2027.

El beneficio cae por márgenes y extraordinarios

Sabadell registró un beneficio neto de 347 millones de euros en el primer trimestre de 2026, un 29% menos que en el mismo periodo del año anterior. Sin TSB, la filial británica vendida a Santander, el beneficio fue de 284 millones, con una caída del 28,1%.

El resultado quedó por debajo de lo esperado por el consenso de analistas, que apuntaba a más de 460 millones de euros. La aportación neta de TSB también descendió un 33,4%, hasta 63 millones, antes de que la venta de la entidad se refleje plenamente en las cuentas del grupo.

La venta de TSB marcará el segundo trimestre

La operación de TSB aportará una plusvalía de 300 millones de euros en el segundo trimestre. La filial británica fue vendida a Santander por 3.300 millones de euros, una transacción que forma parte del nuevo mapa estratégico del banco catalán tras el cierre de la ofensiva de BBVA.

En el primer trimestre, los resultados estuvieron afectados por varios extraordinarios. Entre ellos figuran 14 millones de euros para cubrir la evolución de la libra vinculada a la venta de TSB y 55 millones asociados a un plan de prejubilaciones. El coste estimado total de ese plan para 2026 asciende a 90 millones.

Los márgenes siguen bajo presión

El margen de intereses cayó un 3,5% interanual, hasta 872 millones de euros. Las comisiones netas también retrocedieron un 2,2%, hasta 315 millones, después de haber crecido durante el ejercicio anterior.

La entidad considera, no obstante, que ha tocado suelo en márgenes y espera volver a crecer en los próximos trimestres. Para el conjunto de 2026 anticipa un avance superior al 1%, apoyado en tipos más elevados y volátiles, mayor volumen de negocio y una mejora del diferencial en el margen de clientes.

Rentabilidad, eficiencia y provisiones empeoran

El retorno sobre fondos propios tangibles se situó en el 14,1% sin extraordinarios y en el 13,3% si se incluyen, por debajo del 14,5% registrado a finales de 2025. Aun así, Sabadell mantiene su objetivo de alcanzar una rentabilidad del 16% en 2027.

La eficiencia también se deterioró. Los costes aumentaron un 3,4%, hasta 624 millones de euros, y la ratio de eficiencia sin TSB empeoró desde el 45,5% hasta el 52,2%. El banco prevé que las prejubilaciones generen ahorros brutos de 40 millones de euros a partir de 2027, con un tercio de ese impacto ya visible en 2026. Las provisiones crecieron un 4,6%, mientras el coste del crédito subió hasta 38 puntos básicos.

El negocio comercial mantiene dinamismo

Pese al deterioro del beneficio y de los márgenes, Sabadell mostró avances en volúmenes. El crédito vivo en España aumentó un 4,3% interanual, hasta 104.100 millones de euros. Las hipotecas crecieron un 4,1%, el crédito al consumo un 14,8%, la financiación a empresas un 2,1% y el crédito al sector público un 8,3%.

Los recursos de clientes, excluyendo TSB, subieron un 5,9%, hasta 184.768 millones de euros. En balance aumentaron un 4,3%, hasta 132.239 millones, y fuera de balance crecieron un 10,4%, hasta 52.529 millones. Para los inversores, el reto será valorar si el impulso comercial y el nuevo liderazgo bastan para compensar la presión sobre márgenes, eficiencia y rentabilidad.