La hostelería rechaza subir el IVA

Bruselas vuelve a señalar a España

La Comisión Europea ha vuelto a poner en alerta al sector hostelero español tras publicar el paquete de primavera del semestre europeo.

El documento, que incluye recomendaciones económicas para cada Estado miembro, vuelve a reprochar a España que mantenga un IVA reducido del 10% para bares, restaurantes y hoteles.

Una recomendación repetida desde 2012

La posibilidad de elevar el IVA de la hostelería no es nueva. La propuesta circula en Bruselas al menos desde 2012, aunque ningún gobierno español ha querido aplicarla desde entonces.

El Ejecutivo comunitario no ha concretado qué subida plantea, pero sostiene que España presenta la mayor brecha de IVA de la Unión Europea y atribuye parte del problema al tipo reducido aplicado a la hostelería y los hoteles.

Bruselas cuestiona el impacto fiscal

La Comisión considera que el IVA reducido tiene un amplio impacto presupuestario y un efecto redistributivo muy limitado.

Su argumento es que mantener un tipo menor en estos servicios reduce la recaudación potencial del Estado sin garantizar un beneficio social proporcional.

Rechazo frontal del sector

Las principales patronales de la hostelería y el turismo han rechazado de forma contundente la propuesta.

El sector advierte de que una subida del IVA tendría efectos directos sobre el consumo, la actividad empresarial y el empleo, especialmente en un ámbito formado en gran parte por pequeñas y medianas empresas.

Hostelería de España habla de catástrofe

Emilio Gallego, secretario general de Hostelería de España, calificó la medida como una posible catástrofe.

Gallego recordó que la hostelería es un sector muy intensivo en mano de obra y que cualquier aumento fiscal podría afectar a la competitividad, al empleo y al turismo, una actividad que aporta una parte relevante del crecimiento económico español.

Los hoteles también se oponen

Ramón Estalella, secretario general de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos, también criticó la posición de Bruselas.

Estalella acusó a la Comisión Europea de insistir siempre en aumentar ingresos, pero no en revisar el gasto. Según su lectura, el ajuste fiscal vuelve a recaer sobre el sector privado.

Un sector clave para el PIB

Hoteles, bares y restaurantes aportan más del 6% del PIB español, por lo que las patronales consideran que cualquier subida fiscal tendría consecuencias amplias.

Además, el turismo representa alrededor del 12% del crecimiento económico del país, lo que refuerza el temor del sector a que una subida del IVA reduzca demanda y empleo.

El antecedente de 2012

La última revisión del IVA para la hostelería se produjo en 2012, durante el gobierno de Mariano Rajoy.

Entonces el tipo pasó del 8% al 10%, después de una subida previa del 7% al 8% durante la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero. Aquella reforma llegó en un contexto de fuerte presión fiscal y riesgo de rescate económico.

Las protestas frenaron una subida mayor

Las patronales recuerdan que el impuesto no subió más durante aquellos años por la presión ejercida por los hosteleros.

El sector protagonizó protestas en la calle para frenar un aumento más agresivo, consciente del impacto que una subida del IVA podía tener sobre precios, márgenes y consumo.

Portugal e Irlanda como advertencia

Las organizaciones empresariales también señalan los casos de Portugal e Irlanda como ejemplo de los riesgos de esta medida.

Ambos países elevaron el IVA de la restauración durante los años de ajuste posteriores a la crisis financiera de 2008, pero acabaron revirtiendo la subida tras constatar sus efectos negativos sobre la actividad económica.

España no es una excepción

Estalella sostiene que España no representa una anomalía fiscal dentro de Europa.

El sector recuerda que países como Países Bajos, Alemania o Austria aplican tipos impositivos inferiores o reducidos para determinadas actividades vinculadas a la hostelería y la restauración.

El Gobierno tiene la decisión final

Las patronales piden al Gobierno de Pedro Sánchez que ignore la recomendación de Bruselas.

Para el sector, elevar el IVA en bares, restaurantes y hoteles supondría encarecer servicios, debilitar el consumo y añadir presión a empresas que ya operan con costes laborales, energéticos y financieros elevados.

Un debate fiscal con impacto económico

La recomendación de la Comisión Europea reabre un debate recurrente sobre fiscalidad, recaudación y competitividad turística.

Bruselas ve margen para aumentar ingresos eliminando tipos reducidos, mientras la hostelería advierte de que esa vía podría perjudicar a uno de los motores económicos del país. Por ahora, el sector confía en que el Gobierno mantenga el tipo reducido y evite una subida que considera especialmente dañina.