Medio Oriente supera a aranceles como riesgo económico global

El conflicto en Medio Oriente se ha convertido en la principal amenaza para la economía mundial, superando incluso las preocupaciones generadas por las tensiones comerciales y los aranceles. Así lo revela una encuesta realizada por el Foro Económico Mundial (WEF), en la que economistas de organismos internacionales, bancos y grandes instituciones financieras advirtieron que una prolongación de la crisis podría generar consecuencias económicas comparables a las observadas durante la pandemia, especialmente si persisten las interrupciones en las cadenas de suministro y el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz.

El nuevo foco de preocupación para la economía mundial

Los resultados de la encuesta muestran que nueve de cada diez economistas en jefe consultados por el Foro Económico Mundial prevén un deterioro del crecimiento económico global durante los próximos 12 meses debido a la escalada del conflicto en Medio Oriente.

La preocupación central radica en el impacto que una interrupción prolongada del comercio marítimo y energético podría tener sobre la economía internacional. Los expertos consideran que mantener cerrado el Estrecho de Ormuz hasta la segunda mitad del año provocaría fuertes presiones inflacionarias a nivel mundial.

El informe destaca que el 94% de los 76 economistas encuestados espera un incremento de la inflación global durante el próximo año, impulsado por las alteraciones en las cadenas de suministro, así como por el aumento en los costos de energía y alimentos.

Un escenario similar al vivido durante la pandemia

Los economistas advierten que la duración de la crisis será determinante para medir el alcance de sus efectos.

Mucho dependerá de la duración de la interrupción en las cadenas de suministro. Una crisis breve podría dar margen para la recuperación, mientras que un cierre prolongado agravaría la presión sobre la economía mundial”, señalaron los especialistas encargados de recopilar las previsiones.

A pesar del aumento de los riesgos, únicamente el 13% de los participantes considera probable una recesión global, lo que refleja que, aunque las perspectivas son más negativas, aún no existe un consenso sobre una contracción económica mundial.

La competencia por talento emerge como otro desafío

Además de los riesgos geopolíticos, el informe identifica una creciente presión migratoria que está intensificando la competencia internacional por trabajadores calificados.

Los economistas consideran que este fenómeno se está convirtiendo en un factor cada vez más relevante tanto para el crecimiento económico como para la estabilidad de los mercados laborales en las economías avanzadas.

La búsqueda de talento especializado se perfila como uno de los elementos que podrían definir la competitividad de los países en los próximos años.

Estados Unidos mantiene el crecimiento, pero enfrenta desafíos

Respecto a Estados Unidos, el 74% de los economistas consultados prevé un crecimiento moderado durante los próximos 12 meses.

El principal motor de esta expansión continúa siendo la inversión relacionada con la inteligencia artificial, un sector que sigue atrayendo capital y generando oportunidades de negocio.

Sin embargo, las perspectivas para el mercado laboral son menos optimistas. El 61% de los encuestados anticipa una desaceleración en la creación de empleo, lo que apunta a un entorno de contratación más débil.

Las expectativas sobre la política monetaria también reflejan incertidumbre. Mientras el 32% espera nuevas alzas en las tasas de interés, otro 32% prevé recortes, y el 37% considera que la Reserva Federal mantendrá los tipos sin cambios.

Este escenario coincide con la reciente llegada de Kevin Warsh a la presidencia de la Reserva Federal, reconocido por su postura históricamente favorable a políticas monetarias más restrictivas.

América Latina enfrenta inflación y crecimiento limitado

Para América Latina, los economistas dibujan un panorama de crecimiento moderado acompañado de persistentes presiones inflacionarias.

Solo el 12% de los expertos prevé un desempeño económico sólido para la región durante el próximo año, mientras que el 39% considera que la inflación se mantendrá elevada.

No obstante, seis de cada diez economistas esperan que la región registre un crecimiento moderado o incluso fuerte durante los próximos 12 meses.

Según el informe, “Si bien el mayor grado de informalidad en algunas economías ensombrece el panorama, las tasas de desempleo relativamente contenidas en la región sugieren una participación sólida en el mercado laboral formal a pesar del menor crecimiento”.

El documento también destaca las recientes decisiones de política monetaria en Brasil y México, cuyos bancos centrales redujeron sus tasas de interés en 25 puntos base para ubicarlas en 14.50% y 6.50%, respectivamente. Argentina, por su parte, mantiene una postura monetaria restrictiva.

Remesas y empleo, riesgos adicionales para la región

Los especialistas advierten que el conflicto bélico podría afectar indirectamente a varias economías latinoamericanas mediante alteraciones en los flujos de remesas y en los mercados laborales.

En este sentido, señalaron que “las perturbaciones en los mercados laborales locales y en los flujos de remesas podrían aumentar aún más la presión sobre los países receptores”.

La combinación de menor crecimiento, inflación persistente y posibles afectaciones en las remesas podría representar un desafío adicional para los gobiernos de la región durante los próximos meses.

La percepción de los principales economistas del mundo refleja un cambio significativo en el mapa de riesgos globales. El conflicto en Medio Oriente ya no es visto únicamente como una amenaza geopolítica, sino como un factor capaz de alterar profundamente el crecimiento, la inflación y las cadenas de suministro internacionales. Aunque una recesión global aún no es el escenario dominante, la duración de la crisis y el comportamiento de los mercados energéticos serán determinantes para definir el rumbo de la economía mundial en el próximo año.