Honda abandona su meta eléctrica para 2040

Un giro estratégico en plena presión del mercado

Honda ha abandonado su objetivo de vender únicamente vehículos eléctricos para 2040. El fabricante japonés reconoce ahora que esa meta ya no es realista en el contexto actual y reorientará su estrategia hacia una combinación de electrificación, combustibles neutros en carbono y compensación de emisiones.

El presidente de la compañía, Toshihiro Mibe, explicó en Tokio que Honda seguirá buscando la neutralidad de carbono en 2050, pero sin depender exclusivamente del vehículo eléctrico de batería. El grupo apuesta por un enfoque más flexible ante los cambios en la demanda y en las políticas públicas.

Los híbridos ganan protagonismo

El nuevo plan de Honda dará mayor peso a los vehículos híbridos. La compañía prevé lanzar 15 nuevos modelos híbridos a nivel global para 2029, con especial foco en Norteamérica, su mercado principal.

La decisión refleja una lectura pragmática del mercado. Aunque la electrificación sigue siendo parte del camino, Honda considera que los consumidores no están avanzando hacia el coche eléctrico puro al ritmo previsto, especialmente en regiones donde la demanda ha perdido fuerza.

Pérdidas históricas para el fabricante

El cambio estratégico llega después de que Honda registrara pérdidas netas de 423.941 millones de yenes, unos 2.293 millones de euros, en el último año fiscal. Se trata de sus primeros números rojos desde que comenzó a cotizar en la Bolsa de Tokio en 1957.

La compañía atribuye buena parte del deterioro a la cancelación del desarrollo y lanzamiento de tres vehículos eléctricos que iban a producirse en Norteamérica. La baja demanda y los cambios en el entorno regulatorio estadounidense pesaron de forma directa sobre la estrategia anterior.

Trump cambia el escenario en Norteamérica

Mibe señaló que Honda se ha visto muy afectada por los grandes cambios ocurridos en Norteamérica, su mercado clave. El directivo atribuyó el empeoramiento del entorno al giro de 180 grados en las políticas ambientales del presidente estadounidense Donald Trump.

En adelante, Honda medirá su avance no por el porcentaje de ventas de eléctricos, sino por el volumen total de reducción de CO2. Ese objetivo combinará vehículos híbridos, eléctricos de batería, combustibles neutros en carbono y tecnologías de compensación de emisiones.

Suspensión del proyecto eléctrico en Canadá

El primer gran efecto del cambio de estrategia ha sido la suspensión indefinida del complejo para fabricar vehículos eléctricos en Canadá. El proyecto contemplaba una inversión de unos 15.000 millones de dólares canadienses, equivalentes a 11.000 millones de dólares estadounidenses.

La instalación iba a construirse en Ontario e incluía una planta de vehículos eléctricos, una fábrica de baterías y otros elementos de la cadena de suministro. Honda explicó que la decisión responde a la evolución de las condiciones empresariales, a cambios en su estrategia de recursos externos y a la transformación de la demanda de los consumidores.

Canadá lamenta la decisión

La inversión suspendida habría creado unos 1.000 empleos adicionales en la planta de Alliston, al norte de Toronto, donde Honda fabrica los modelos Civic y CR-V. La empresa aclaró que la decisión no afectará a los trabajadores actuales ni a las operaciones existentes.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, calificó la decisión de decepcionante y la vinculó a la situación estratégica y financiera global de Honda. Aun así, defendió que el avance hacia vehículos de bajas emisiones continuará, apoyado en precios de electricidad más estables, innovación tecnológica y una estrategia nacional orientada a convertir a Canadá en una potencia en producción eléctrica.