Riesgo de conflicto con los Estados miembros
La Comisión Europea corre el riesgo de generar tensiones con los ministerios de finanzas de los Estados miembros al proponer cambios sobre cómo se utilizan los 24.000 millones de euros anuales recaudados por el Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (ETS), mediante impuestos sobre las emisiones de carbono. La intención es destinar más fondos a ayudar a las industrias a reducir sus emisiones y atender sus preocupaciones sobre la competitividad.
Uso actual de los ingresos
Actualmente, menos del 5% del dinero recaudado se invierte en tecnologías más limpias. La mayor parte se destina a otros proyectos climáticos o gastos generales. Países como Austria usan los ingresos para infraestructuras como un túnel ferroviario bajo los Alpes, Francia para eficiencia energética en viviendas, mientras que Alemania y Países Bajos no detallan el uso.
Objetivos de la revisión del ETS
El objetivo de la revisión es garantizar que el sistema apoye la meta europea de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 90% para 2040 respecto a 1990. Bruselas busca que al menos una parte mínima de los ingresos apoye directamente a los sectores que pagan por el sistema, con mayor transparencia en su uso.
Sectores afectados y costes
Los sectores cubiertos incluyen empresas de servicios públicos, acero, cemento, fertilizantes, aviación y otras industrias de alta contaminación. La Comisión argumenta que se debe hacer más para ayudar a estas empresas a reducir emisiones, mientras se aborda la preocupación de que los costes aumentan y afectan su competitividad.
Propuestas y medidas adicionales
La UE considera permitir que las empresas sigan recibiendo permisos gratuitos por más tiempo, aunque con mayores condiciones para incentivar inversión en reducción de emisiones. Además, planea incluir vuelos que salen de la UE y realizar cambios para el sector transporte marítimo. Joseph Dellatte, del Institut Montaigne, señala que Europa debería usar el valor del mercado de carbono para desarrollar la capacidad industrial que quiere mantener en 2050.

