Los principales mercados bursátiles de Europa comenzaron la semana con retrocesos, afectados por la inestabilidad política francesa y la prudencia de los inversores ante la próxima temporada de resultados corporativos. Las dudas sobre la deuda soberana, las perspectivas de inflación y la evolución de los mercados estadounidenses también condicionaron las primeras operaciones del lunes.
A las 9:40 horas, el CAC 40 francés registraba una caída del 1,24%, mientras que el IBEX 35 español retrocedía un 1,20%. El mercado italiano perdía un 1,09%, el DAX alemán cedía un 0,70% y el FTSE 100 británico bajaba un 0,58%. Por su parte, el Euro Stoxx 50 disminuía un 0,77%.
El comportamiento de la renta variable europea prolongaba la debilidad observada en Wall Street el viernes anterior, cuando el Nasdaq perdió más del 2%. Sin embargo, los futuros estadounidenses apuntaban a una posible recuperación durante la sesión del lunes.
La incertidumbre política francesa aumenta la presión sobre la deuda
Francia se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación para los mercados europeos. Las protestas y los disturbios registrados durante el fin de semana coinciden con las dificultades del Gobierno para avanzar con sus presupuestos de 2026, cuyo objetivo incluye reducir el déficit público.
Los analistas de Link Securities señalan que la evolución de las tensiones sociales y políticas puede influir tanto en la estabilidad institucional como en la confianza de los inversores en la deuda francesa.
La presión también se refleja en el mercado de bonos. La rentabilidad de la deuda francesa a diez años alcanzaba el 4,850%, mientras que la prima de riesgo se situaba en 145 puntos básicos. En Alemania, el rendimiento del bono soberano equivalente era del 3,412%.
Estos movimientos mantienen la atención sobre las condiciones de financiación de los países europeos y las posibles consecuencias de unos costes de endeudamiento más elevados para los mercados financieros.
Los resultados empresariales centran la atención en Wall Street
Mientras las bolsas europeas registraban pérdidas, los futuros de los índices estadounidenses anticipaban avances de hasta el 1,2% en el Nasdaq. Los inversores esperan conocer los resultados de compañías como Meta, Netflix y Tesla, cuyos datos financieros podrían influir en la dirección de los mercados durante los próximos días.
La publicación de estas cuentas permitirá analizar la evolución de los ingresos, la rentabilidad y las previsiones de crecimiento de grandes empresas cotizadas. Los resultados también ofrecerán nuevas referencias para valorar si las cotizaciones actuales están respaldadas por el desempeño empresarial.
La reacción de Wall Street será relevante para determinar si las acciones estadounidenses consiguen recuperar terreno tras las pérdidas del viernes y contribuyen a estabilizar el sentimiento inversor en Europa.
En el mercado de divisas, el euro perdía valor frente al dólar y cotizaba a 1,121 dólares, en un contexto de cautela ante las perspectivas económicas y financieras.
El petróleo retrocede, pero el gas continúa encareciéndose
Las materias primas mostraban tendencias divergentes durante la jornada. El petróleo corregía parte de las subidas de la sesión anterior, cuando las tensiones geopolíticas en Oriente Medio habían renovado los temores sobre el suministro energético.
El Brent, referencia internacional para Europa, bajaba un 2,7%, hasta los 106,89 dólares por barril. El West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, descendía un 1,95%, hasta los 99,43 dólares, después de haber subido un 3,51% el viernes.
En cambio, el gas natural europeo mantenía una trayectoria alcista. Los futuros TTF avanzaban un 0,79%, hasta los 89 euros por megavatio hora, su cotización más elevada desde 2022.
La persistencia de los precios energéticos elevados sigue siendo un factor relevante para las perspectivas de inflación, los costes operativos de las empresas y las decisiones de los bancos centrales sobre los tipos de interés.
Los metales preciosos y el bitcoin registran avances
Entre los activos alternativos, el oro subía un 0,39%, hasta los 4.181 dólares por onza, mientras que la plata ganaba un 0,98%, hasta los 57,54 dólares.
La evolución desigual de los activos refleja la influencia simultánea de varios factores, entre ellos la incertidumbre política europea, los riesgos geopolíticos, los costes energéticos y las expectativas sobre los beneficios empresariales.
En las próximas sesiones, la atención de los inversores se concentrará en la evolución política de Francia, las señales procedentes de Wall Street y los resultados de las grandes compañías tecnológicas. Estos factores serán determinantes para evaluar la dirección de los mercados bursátiles a corto plazo.

