Volkswagen estudia más recortes

Blume plantea un ajuste adicional

El consejero delegado del Grupo Volkswagen, Oliver Blume, considera que la compañía necesita profundizar en su plan de reducción de costes. El directivo apunta a un posible ajuste adicional de 50.000 empleos en todo el mundo, que se sumaría a los recortes ya anunciados por el fabricante alemán.

Objetivo: reducir costes estructurales

Blume señaló en una entrevista interna que el grupo debe rebajar los costes administrativos, de infraestructura y de apoyo al negocio principal para situarlos en un nivel más competitivo. Según su análisis, estas áreas mantienen un peso excesivo dentro de la estructura global de Volkswagen.

Costes un 20% superiores a la media

El consejero delegado explicó que los costes de Volkswagen en esas funciones son un 20% más elevados que los de empresas comparables del sector. Bajo una estimación teórica sin variaciones en los costes laborales, ese diferencial implicaría un ajuste equivalente a unos 50.000 puestos de trabajo a escala mundial.

Se sumarían a los recortes ya previstos

El nuevo ajuste potencial se añadiría al recorte de 50.000 empleos que Volkswagen ya había anunciado para Alemania hasta 2030. De esa cifra, 35.000 puestos corresponderían a la marca VW, mientras que el resto afectaría a otras enseñas del grupo, como Porsche y Audi.

Una plantilla global de 660.000 empleados

Volkswagen emplea actualmente a unas 660.000 personas en todo el mundo. La magnitud de la plantilla convierte cualquier ajuste en una decisión de gran alcance industrial y laboral, especialmente en Alemania, donde el grupo mantiene una fuerte presencia productiva y corporativa.

Reducción de capacidad productiva

La compañía comunicó el pasado jueves que reducirá su capacidad de producción hasta 9 millones de vehículos anuales. El objetivo es adaptar su estructura a la situación del mercado global y al aumento de la competencia, aunque el grupo no detalló entonces posibles cierres de fábricas ni nuevos recortes de empleo.

Menos modelos y menor complejidad

Volkswagen también prevé reducir progresivamente su oferta de modelos automovilísticos en un 50%. La estrategia busca concentrar recursos en los segmentos de mercado más atractivos y rentables, en lugar de mantener una gama excesivamente amplia.

Una oferta más simple para competir mejor

Además de reducir el número de modelos, el grupo pretende recortar la complejidad de su oferta hasta en un 75%. Esta simplificación forma parte de un plan más amplio para hacer más eficiente la producción, contener costes y reforzar la competitividad frente a nuevos rivales globales.

Presión creciente sobre la industria europea

El posible ajuste adicional refleja la presión que enfrentan los grandes fabricantes europeos. La transición tecnológica, el menor dinamismo de algunos mercados, la competencia internacional y la necesidad de proteger márgenes obligan a Volkswagen a revisar con mayor dureza su estructura de costes.

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