Hoteles españoles se repliegan de Cuba

Las cadenas reducen su exposición

El sector hotelero español acelera su retirada parcial de Cuba ante la amenaza de sanciones de Estados Unidos contra empresas extranjeras vinculadas a Gaesa, el holding militar cubano que controla una parte relevante del negocio turístico de la isla.

Tras conocerse que Iberostar se había desvinculado de 12 de sus 18 hoteles en Cuba, Meliá anunció que abandonaba 15 de los 34 establecimientos que explota en el país.

Meliá e Iberostar lideran el ajuste

El movimiento de Meliá es especialmente relevante porque la cadena balear es la principal hotelera española en Cuba, con más de 14.000 habitaciones en cartera.

Con las salidas anunciadas por Meliá e Iberostar, las hoteleras españolas han dejado de gestionar 32 de los 70 hoteles que operaban en Cuba hace apenas un año, lo que equivale al 45% del total.

Cuba pierde atractivo turístico

Durante las últimas tres décadas, Cuba fue uno de los mercados más importantes del Caribe para el sector hotelero español.

Muchas cadenas españolas desarrollaron allí algunos de sus mayores resorts de lujo, en su mayoría bajo contratos de gestión, ya que la propiedad de los establecimientos suele permanecer en manos del Estado cubano o de entidades vinculadas al régimen.

Gaesa, el factor de mayor riesgo

Buena parte de esos activos turísticos están relacionados con Gaesa, el conglomerado militar cubano que, según estimaciones citadas en el texto, controla al menos el 40% de la economía del país.

La nueva orden ejecutiva de Donald Trump contra el holding ha elevado el riesgo para las compañías extranjeras que mantienen negocios con el grupo.

Problemas de suministros y caída del turismo

El repliegue comenzó antes de la amenaza de sanciones. Hace un año, las cadenas empezaron a sufrir problemas de suministros en la isla, lo que provocó una fuerte caída del turismo.

NH, integrada en Minor, asegura que cesó su actividad en Cuba el año pasado. Sirenis, por su parte, cedió la gestión de sus tres hoteles a la portuguesa Vila Galé.

La crisis de combustible agrava la situación

En 2026, la crisis se intensificó por la escasez de combustible para aviones, que obligó a aerolíneas internacionales a cancelar parte de sus operaciones con Cuba.

Iberia ha cancelado todos sus vuelos de junio a octubre, lo que ha contribuido a vaciar aún más los hoteles. En este contexto, Meliá llegó a cerrar el 50% de su capacidad hotelera en la isla.

Más cierres entre cadenas españolas

Otras compañías españolas también han reducido actividad. Iberostar ya comunicó en febrero el cierre de algunos establecimientos, Roc ha bajado la persiana de tres de sus cuatro hoteles y Blaus ha cerrado sus tres alojamientos.

Valentín mantiene cerrado uno de sus tres hoteles, mientras que Axel Hotels conserva operativo su único establecimiento en La Habana.

Barceló mantiene presencia limitada

Barceló no ha anunciado una salida de Cuba, aunque sí ha decidido cerrar uno de sus dos hoteles en la isla por la caída de la demanda.

La compañía sostiene que, como gestora hotelera, mantiene equipos dedicados a Cuba y se adapta a la situación actual.

El plan hotelero cubano queda en duda

La salida parcial de las cadenas españolas también amenaza los planes de expansión turística del régimen cubano.

Cuba aspira a alcanzar 173.000 habitaciones antes de 2030, pero hasta este año las hoteleras españolas dominaban unas 30.000 de las 86.559 habitaciones existentes en la isla, alrededor del 35% del total.

Riesgo de sanciones secundarias

El mayor temor de las compañías es que Estados Unidos aplique sanciones secundarias a empresas extranjeras con vínculos comerciales con Gaesa.

Este riesgo afecta principalmente a las hoteleras, pero también puede alcanzar a otros sectores. Banco Sabadell, con presencia en Cuba, asegura que cumplirá el marco de sanciones vigente en todo momento.

Empresas revisan sus planes

Fuentes jurídicas señalan que muchas compañías españolas están evaluando su posición en Cuba, diseñando planes de contingencia y considerando una retirada temporal o definitiva para evitar riesgos legales y financieros.

Desde los despachos de abogados se critica que tanto el Gobierno español como la Unión Europea no hayan ofrecido una protección más clara al tejido empresarial comunitario.

El Gobierno sigue la situación

Fuentes del Ministerio de Economía aseguran que mantienen contactos continuos con las empresas afectadas para conocer su situación, identificar riesgos y acompañarlas en la evaluación de escenarios.

El objetivo, según el ministerio, es anticipar posibles impactos y facilitar capacidad de respuesta ante cualquier evolución.

La UE aún no activa el Estatuto de Bloqueo

Los expertos legales apuntan a que la Comisión Europea podría incluir la nueva orden de Trump dentro del Estatuto de Bloqueo.

Ese mecanismo permitiría proteger a las empresas comunitarias frente a sanciones extraterritoriales estadounidenses al considerar que están fuera de su jurisdicción. Sin embargo, por ahora Bruselas no ha reaccionado.

Un repliegue con impacto estratégico

La retirada parcial de las hoteleras españolas marca un cambio profundo en la relación turística entre España y Cuba.

La combinación de falta de suministros, caída de vuelos, desplome de la demanda y amenaza de sanciones ha convertido un mercado históricamente atractivo en un foco de riesgo. Para las cadenas españolas, Cuba ha dejado de ser solo un destino estratégico y se ha convertido en una decisión de exposición jurídica, financiera y política.