Trump impulsa plan en Ormuz y mercado duda aún

El Gobierno del presidente Donald Trump lanzó el llamado “Proyecto Libertad” para intentar aliviar la crisis energética provocada por el bloqueo y la tensión militar en el estrecho de Ormuz. Aunque Washington anunció que logró guiar con éxito dos embarcaciones estadounidenses fuera de la zona, los mercados reaccionaron con escepticismo y los precios del petróleo y la gasolina continuaron subiendo. La incertidumbre geopolítica, los ataques recientes y la falta de garantías de seguridad mantienen al mundo atento a uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.

Un intento de desbloquear la crisis energética

El estrecho de Ormuz se ha convertido en el epicentro de la crisis petrolera global tras semanas de conflicto en Medio Oriente. En respuesta al caos marítimo, la administración Trump presentó el “Proyecto Libertad”, una operación militar destinada a restaurar la navegación en la región.

Sin embargo, el anuncio no logró tranquilizar a los mercados. Los futuros del petróleo superaron los US$ 100 por barril y continuaron al alza luego de nuevos ataques contra embarcaciones e instalaciones energéticas en Medio Oriente. Los futuros de la gasolina también subieron con fuerza, anticipando más presión sobre los consumidores estadounidenses.

El mercado considera que el plan todavía está lejos de resolver el cuello de botella energético que mantiene atrapados millones de barriles de crudo y combustibles refinados.

Una operación militar limitada

Aunque el despliegue estadounidense incluye más de 100 aeronaves y 15.000 efectivos, el Proyecto Libertad no contempla escoltar directamente a los petroleros que crucen el estrecho.

Un funcionario estadounidense citado por CNN aclaró que “esto no será una misión de escolta”, lo que aumentó las dudas sobre la efectividad real del operativo.

Además, autoridades iraníes acusaron a Estados Unidos de violar el frágil alto el fuego alcanzado recientemente. Poco después del anuncio del proyecto, se registraron nuevos enfrentamientos entre fuerzas estadounidenses e iraníes en la región.

La desconfianza también domina a la industria naviera. Los ataques previos y las minas en el estrecho han provocado cautela entre compañías marítimas y propietarios de petroleros, que todavía no están convencidos de volver a operar normalmente en la zona.

El mercado exige más garantías

Analistas consideran que el Proyecto Libertad no tiene la capacidad suficiente para reabrir completamente el estrecho de Ormuz en el corto plazo.

La consultora Eurasia Group advirtió que el plan fracasará si no existe un respaldo claro de Irán o un despliegue naval mucho mayor.

“El plan de EE.UU. no aumentará sustancialmente el volumen de envíos a través del estrecho en el corto plazo”, escribió Eurasia Group en un informe.

Ese análisis coincide con la visión de Bjørn Højgaard, director ejecutivo de Anglo-Eastern.

“Se necesitan ambas partes para desbloquear, no solo una”, afirmó Højgaard. “Cualquiera de las partes puede señalar que está dispuesta a dejar pasar a ciertos barcos, pero a menos que la otra parte lo acepte en la práctica, no cambia de manera sustancial la realidad en el agua”.

Nuevos ataques agravan la tensión

La situación empeoró tras nuevos incidentes militares y ataques en Medio Oriente.

Fuerzas estadounidenses destruyeron pequeñas embarcaciones iraníes después de ataques contra activos de EE.UU., mientras que un barco vinculado a Corea del Sur sufrió una explosión en el estrecho de Ormuz.

Además, un importante incendio golpeó una instalación petrolera clave en Emiratos Árabes Unidos. Funcionarios locales atribuyeron el ataque a drones iraníes. El incidente afectó la Zona Industrial Petrolera de Fujairah, infraestructura estratégica utilizada para evitar el tránsito por Ormuz.

Estos eventos reforzaron el temor de que el conflicto pueda seguir escalando y afectar aún más el suministro global de energía.

El riesgo de gasolina a US$ 5

La reacción de los mercados energéticos ha sido inmediata. El petróleo West Texas Intermediate (WTI) alcanzó los US$ 107,46 por barril, mientras que el Brent subió hasta US$ 114.

Los futuros de la gasolina en Estados Unidos también avanzaron otro 4 %, equivalente a 15 centavos por galón.

Los precios minoristas ya alcanzaron US$ 4,46 por galón, el nivel más alto en casi cuatro años.

Andy Lipow, presidente de Lipow Oil Associates, advirtió a CNN que el precio podría llegar a US$ 5 por galón si el estrecho continúa cerrado durante otro mes.

Millones de barriles siguen atrapados

El problema principal sigue siendo el enorme volumen de energía inmovilizada en Medio Oriente.

La firma Kpler estima que unos 170 millones de barriles de petróleo, combustible de aviación, diésel y otros refinados permanecen atrapados a bordo de 166 petroleros.

Matt Smith explicó que sacar los barcos cargados y permitir el ingreso de embarcaciones vacías podría tomar meses debido al temor por minas marítimas y la falta de rutas seguras.

“Podría ser un proceso muy laborioso sacar del Golfo de Medio Oriente los petroleros cargados —y hacer entrar los vacíos—, dado que no se están usando las rutas marítimas tradicionales por temor a minas”, señaló Smith.

Kpler calcula que la normalización total del tráfico podría tardar hasta tres meses una vez que el estrecho sea reabierto completamente.

Washington intenta tranquilizar al mercado

Funcionarios estadounidenses insisten en que la situación mejorará pronto.

“El ayuda está en camino a partir de hoy”, afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, durante una entrevista con Fox News.

Bessent aseguró que algunos superpetroleros atrapados transportan hasta 2 millones de barriles cada uno y confía en que el Proyecto Libertad ayude a liberar parte de ese suministro.

“Creo que el mercado va a estar bien abastecido… Estoy seguro de que, del otro lado de esto, el mundo va a estar inundado de petróleo”, declaró.

No obstante, analistas señalan que los aumentos de producción prometidos por la OPEP siguen siendo insuficientes frente a la pérdida estimada de 14 millones de barriles diarios derivada del conflicto.

Un conflicto que mantiene al mundo en alerta

El futuro del estrecho de Ormuz continúa siendo una de las principales preocupaciones para la economía global. Mientras Estados Unidos intenta demostrar control sobre la situación mediante el Proyecto Libertad, los mercados financieros y energéticos siguen enviando señales de desconfianza. La combinación de enfrentamientos militares, ataques a infraestructura y millones de barriles atrapados mantiene elevada la presión sobre los precios del petróleo y la gasolina. Por ahora, el mundo observa si la tensión disminuye o si la crisis energética entra en una fase aún más peligrosa.