CaixaBank alerta de menor demanda de crédito

Muniesa se estrena en Madrid con foco geopolítico

El presidente de CaixaBank, Tomás Muniesa, realizó este miércoles su primera gran comparecencia ante la prensa en Madrid, más de un año después de ser nombrado sucesor de José Ignacio Goirigolzarri. En su intervención, el banquero situó la guerra en Irán como uno de los principales factores de incertidumbre para la economía y el sector financiero.

Muniesa afirmó que en las últimas semanas CaixaBank ha detectado una disminución en la demanda de crédito. Según explicó, la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Próximo está ralentizando la toma de decisiones empresariales, aunque ese enfriamiento todavía no se ha trasladado plenamente a la concesión de préstamos.

El crédito empresarial sigue siendo clave

El presidente de CaixaBank defendió la posición de la entidad en financiación empresarial, un segmento en el que aseguró que el banco ha crecido un 8% durante el último año. Según Muniesa, uno de cada cuatro euros prestados a empresas en España procede de CaixaBank.

Ese dato refuerza el papel de la entidad como financiador central del tejido productivo español. Sin embargo, la menor demanda detectada en las últimas semanas anticipa un posible cambio de ritmo si la incertidumbre geopolítica se prolonga y las compañías retrasan inversiones, expansión o decisiones de financiación.

Inflación y petróleo complican el escenario

Muniesa destacó que España llegaba a este shock en un buen momento macroeconómico, con un crecimiento superior al de la Eurozona. No obstante, advirtió de que la inflación podría escalar por encima del 4% si persisten las tensiones energéticas.

También señaló que podría costar dos o tres años que el precio del Brent vuelva a situarse por debajo de los 90 dólares, incluso si el conflicto se resuelve en un plazo razonable. Para bancos, empresas e inversores, ese escenario implica mayores costes, más cautela en la demanda de crédito y presión sobre las expectativas de consumo e inversión.

España parte de una posición más sólida

El presidente de CaixaBank subrayó que España cuenta con cierta capacidad de resistencia frente al shock. Argumentó que el suministro de gas y petróleo que pasa por el estrecho de Ormuz con destino al país es reducido, lo que limita la exposición directa frente a otros mercados más dependientes de esa ruta.

También señaló que el saldo comercial con Estados Unidos reduce el impacto de la guerra arancelaria. Aun así, advirtió de que los efectos de segunda vuelta son los más preocupantes, ya que resultan más difíciles de medir y pueden trasladarse de forma indirecta a precios, costes empresariales y decisiones de inversión.

Menor endeudamiento frente a 2007

Muniesa comparó la situación actual con la de 2007, antes de la gran crisis financiera, y defendió que empresas y familias se encuentran hoy en una posición muy diferente. En el caso de las empresas, recordó que su endeudamiento equivalía entonces al 80% del PIB, mientras que ahora se sitúa en torno al 40%.

Según el banquero, España ha pasado de ser uno de los países europeos con familias y empresas más endeudadas a situarse por debajo de la media de la Eurozona. Esa menor carga financiera puede ayudar a absorber mejor un entorno de mayor inflación, precios energéticos elevados y volatilidad geopolítica.

IA, regulación y sostenibilidad entran en la agenda

Además de la guerra en Irán, Muniesa señaló otros desafíos para la banca. Uno de ellos es la revolución tecnológica asociada a la inteligencia artificial, que obligará a las entidades a incrementar sustancialmente sus inversiones y ampliará la distancia entre bancos grandes y pequeños.

El presidente de CaixaBank también criticó la hiperegulación europea en materia de sostenibilidad. En su opinión, limitar la financiación a empresas con mayor huella ambiental puede ser contraproducente, porque precisamente esas compañías necesitan capital para transformarse. Para Muniesa, el reto del sector será combinar prudencia financiera, adaptación tecnológica y apoyo a una transición sostenible sin frenar la actividad empresarial.