Cometa 3I/ATLAS expulsa agua masiva en el espacio

Un visitante interestelar que sorprende a la ciencia

El cometa 3I/ATLAS se ha convertido en uno de los objetos más fascinantes observados recientemente por la comunidad científica. Este visitante proveniente de fuera del sistema solar está liberando cantidades masivas de agua al espacio, suficientes para llenar unas 70 piscinas olímpicas cada día. Su comportamiento no solo ha sorprendido por su intensidad, sino también por lo que podría revelar sobre la formación de planetas en otros sistemas estelares.

Un hallazgo inesperado desde la misión JUICE

El descubrimiento fue realizado por la misión Jupiter Icy Moons Explorer (JUICE) de la Agencia Espacial Europea, que se encuentra en ruta hacia Júpiter.

En noviembre de 2025, la nave detectó al cometa utilizando sus instrumentos MAJIS y JANUS, en una observación que no estaba prevista. «Diario El Comercio. Todos los derechos reservados.»

Este evento fue especialmente notable debido a la rapidez con la que se tuvo que actuar tras el descubrimiento del cometa el 1 de julio de 2025.

Sublimación extrema: el origen de su actividad

Como ocurre con otros cometas, 3I/ATLAS comenzó a liberar material al acercarse al Sol. La radiación solar calentó su núcleo helado, provocando sublimación: el paso directo del hielo a gas.

Este proceso generó una coma extensa y una cola brillante, además de aumentar significativamente su luminosidad, superando lo esperado por los científicos.

Durante las observaciones, MAJIS detectó vapor de agua y dióxido de carbono. «Diario El Comercio. Todos los derechos reservados.»

Giuseppe Piccioni, del Instituto Nacional de Astrofísica, explicó:
“Las detecciones repetidas de vapor de agua y dióxido de carbono por MAJIS indican que los hielos volátiles enterrados bajo la superficie fueron liberados activamente al espacio poco después del paso por el perihelio”.

Además, añadió:
“Con los datos recopilados, estimamos una salida desde el núcleo del cometa de aproximadamente dos toneladas por segundo, lo que equivale a unas 70 piscinas olímpicas de vapor de agua expulsadas al espacio cada día. Los datos de MAJIS nos permitirán comprender mejor la actividad de este cometa tras su paso más cercano al Sol, así como las propiedades físicas y químicas de materiales formados alrededor de otra estrella hace miles de millones de años”.

Imágenes inéditas y una actividad intensa

El instrumento JANUS también aportó información clave.

Pasquale Palumbo, investigador del INAF, señaló:
“Esperamos mucho tiempo, pero realmente valió la pena”.

Y agregó:
“Las imágenes obtenidas revelan por primera vez la intensa actividad del cometa cerca del perihelio. 3I/ATLAS mostró una coma extendida, una cola y diversas estructuras como rayos, chorros y filamentos. Estos datos nos permitirán estudiar su evolución y comportamiento en distintos periodos de tiempo. Estamos muy satisfechos con el rendimiento de JANUS, que además anticipa lo que podrá hacer cuando opere alrededor de Júpiter y sus lunas heladas”.

Un objeto más antiguo que el propio sistema solar

Estudios recientes con telescopios como el James Webb Space Telescope y el Hubble Space Telescope indican que 3I/ATLAS podría tener entre 10.000 y 12.000 millones de años.

Esto lo convertiría en uno de los objetos más antiguos jamás detectados, con una composición química distinta a la de los cometas del sistema solar.

También se han encontrado altas concentraciones de metanol y moléculas orgánicas, lo que refuerza la idea de que proviene de un entorno primitivo de la galaxia. «Diario El Comercio. Todos los derechos reservados.»

Para los científicos, se trata de una auténtica “cápsula del tiempo” del universo temprano.

Su trayectoria: un viaje sin retorno

Tras alcanzar su punto más cercano al Sol en octubre de 2025, el cometa ya se encuentra en salida del sistema solar.

Sigue una trayectoria hiperbólica, lo que significa que no volverá jamás. Actualmente se aleja progresivamente mientras pierde brillo.

En su recorrido, pasará cerca de Júpiter y continuará hacia las regiones externas, cruzando las órbitas de Saturno, Urano y Neptuno antes de regresar al espacio interestelar. «Diario El Comercio. Todos los derechos reservados.»

De hipótesis alienígena a explicación científica

En sus primeras observaciones, algunos científicos especularon con un posible origen artificial debido a comportamientos inusuales.

El astrofísico Avi Loeb sugirió que ciertas señales podrían interpretarse como indicios de tecnología extraterrestre.

Sin embargo, estudios posteriores confirmaron que todas estas características tienen explicaciones naturales relacionadas con la liberación de gases y procesos típicos de los cometas.

La comunidad científica, incluida la NASA, concluyó que se trata de un objeto natural de origen interestelar. «Diario El Comercio. Todos los derechos reservados.»

¿Qué es un cometa?

Según la NASA, los cometas son cuerpos compuestos de hielo y polvo que orbitan el Sol. Se caracterizan por sus colas brillantes y son considerados restos primitivos de la formación del sistema solar hace unos 4.600 millones de años. «Diario El Comercio. Todos los derechos reservados.»

Un mensajero del universo primitivo

El cometa 3I/ATLAS representa una oportunidad única para comprender cómo era el universo en sus primeras etapas. Su composición, edad y comportamiento lo convierten en un objeto clave para estudiar la formación de sistemas planetarios más allá del nuestro. A medida que se aleja definitivamente, deja tras de sí una enorme cantidad de datos que podrían cambiar nuestra comprensión del origen de la materia en la galaxia.